Si pierdes la ecuanimidad con un vehículo, un semáforo o tu teléfono, estos no actuarán diferente bajo tu presión emocional; pero tu pareja, tu familia, tus colegas y otras personas en la calle pueden responder con dosis parecidas de exasperación
La paciencia es una virtud natural, no importa quien es más fuerte, sino quién ama más.
Ten paciencia con todas las cosas, pero sobre todo
contigo mismo,
Francisco de Asís
En nuestro cerebro hay una sustancia que podría suministrarnos toda la paciencia que necesitamos para enfrentar los retos de la vida, en especial en las relaciones humanas, porque si pierdes la ecuanimidad con un vehículo, un semáforo o tu teléfono, estos no actuarán diferente bajo tu presión emocional; pero tu pareja, tu familia, tus colegas y otras personas en la calle pueden responder con dosis parecidas de exasperación, y lo que empezó como un simple incidente termina en una pelea de consecuencias impredecibles.
Un equipo del Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa (OIST) comprobó mediante experimentos de Neurosicología que la acción de la serotonina en determinadas áreas del cerebro logra que la persona se pacifique, tome distancia emocional con el reto y controle sus impulsos, encontrando una solución más rápida y eficiente al problema. Si es que en verdad tenía solución ¡y si es que en verdad era un problema!
El propósito del experimento nipón era crear nuevos fármacos para servicios de Salud Mental, pero su aplicación es más amplia, porque si conociéramos cómo multiplicar naturalmente ese neurotransmisor en nuestro cerebro, podríamos evitar situaciones incómodas que muchas veces derivan en ruptura de hermosos proyectos de vida, complejos en la descendencia, mala fama en el entorno laboral o amistoso y sufrimiento de personas que amamos, pero tienen el don de sacarnos de nuestras casillas.
No se trata solo de no saber esperar, de una incorrecta educación formal o de no sentir empatía. La mente sabe que nuestro tiempo humano es finito e intenta multiplicarlo en proyectos y rutinas a nuestra conveniencia, exigiendo a veces que los demás respeten esos diseños sin cuestionar nuestro ritmo para cumplirlos.
En ese afán del impulsivo ego no siempre nos detenemos a revisar si estamos respetando los tiempos y necesidades ajenas, o si nuestra impaciencia es reflejo de cierta impotencia porque las cosas no salen como quisiéramos, y el caos alrededor es expresión de la entropía natural de un sistema de vida individualista que da bandazos entre angustia y placer de forma incontrolable.
Al final del día apenas pasamos unos minutos relajados, en un punto neutro emocional, que es cuando mejor puede aprovechar sus potencialidades creativas y curativas. Y esa relajación llega cuando sueltas los esfuerzos por tenerlo todo bajo control, en especial a las personas con las que convives en casa o el trabajo.
Varios ejemplos lo ilustran: adultos que se levantan tarde y despiertan con brusquedad a los hijos; jóvenes que agitan a sus mayores dependientes para alimentarlos o asearlos, hermanos que arrastran a los más pequeños porque van con una meta en la cabeza y no recuerdan qué importante es a esa edad el proceso de descubrir el mundo cambiante a su alrededor.
Ah, pero si la otra persona intenta subvertir esas rutinas de contrarreloj porque «se antoja» de algo o no entiende las instrucciones, la persona responsable explota en frases y gestos impacientes que (bien lo sabe) lamentará muy pronto, pero no logra detener en ese incómodo momento.
Todos los vínculos se dañan con esos ataques de impaciencia, en especial en las familias, y sobre todo se resienten las personalidades infantiles en formación, que crecen inseguras y asumen la exigencia intolerante como incentivo para que otros gestionen sus deseos. ¡Y luego nos preguntamos por qué nos dan tantas perretas!
Respira y piensa
Nos guste o no, la mente tiende a ser ansiosa. La paciencia es expresión de madurez, eso que te permite permanecer en ese estado calmadamente lúcido mucho más tiempo y tomar decisiones basadas en el amor y sus emociones afines: piedad, aprecio, respeto, comprensión, humildad, simpatía…
Un secreto a voces para lograr mayor nivel de serotonina está en la respiración. «Cuenta hasta diez», nos decían las abuelas, y muchas generaciones atrás dijeron lo mismo. Inhalar profundo te trae al presente, más allá de las causas (racionales o no) que desembocaron en este retador momento. Retener el aire unos segundos pone en alerta todo el sistema nervioso y frena impulsos automáticos que pueden ser tóxicos y empeorar la situación (como gritar o defenderte con ira). Exhalar lento y profundo relaja tu sistema muscular, te da una mejor perspectiva del lugar que ocupa en tu vida la persona con la que te enfrentas y gana tiempo para que tu mente organice su estrategia de respuesta, en palabras o acciones.
El Tao, esa sabiduría milenaria que aporta al conocimiento del ser humano en el contexto del Universo, dice que la paciencia es el sabor de la vida, porque sin ella puede llegar a ser insípida o áspera, como un caldo cocinado sin amor y sin sal.
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( JR)
Visto por:
Si pierdes la ecuanimidad con un vehículo, un semáforo o tu teléfono, estos no actuarán diferente bajo tu presión emocional; pero tu pareja, tu familia, tus colegas y otras personas en la calle pueden responder con dosis parecidas de exasperación
La paciencia es una virtud natural, no importa quien es más fuerte, sino quién ama más.
Ten paciencia con todas las cosas, pero sobre todo
contigo mismo,
Francisco de Asís
En nuestro cerebro hay una sustancia que podría suministrarnos toda la paciencia que necesitamos para enfrentar los retos de la vida, en especial en las relaciones humanas, porque si pierdes la ecuanimidad con un vehículo, un semáforo o tu teléfono, estos no actuarán diferente bajo tu presión emocional; pero tu pareja, tu familia, tus colegas y otras personas en la calle pueden responder con dosis parecidas de exasperación, y lo que empezó como un simple incidente termina en una pelea de consecuencias impredecibles.
Un equipo del Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa (OIST) comprobó mediante experimentos de Neurosicología que la acción de la serotonina en determinadas áreas del cerebro logra que la persona se pacifique, tome distancia emocional con el reto y controle sus impulsos, encontrando una solución más rápida y eficiente al problema. Si es que en verdad tenía solución ¡y si es que en verdad era un problema!
El propósito del experimento nipón era crear nuevos fármacos para servicios de Salud Mental, pero su aplicación es más amplia, porque si conociéramos cómo multiplicar naturalmente ese neurotransmisor en nuestro cerebro, podríamos evitar situaciones incómodas que muchas veces derivan en ruptura de hermosos proyectos de vida, complejos en la descendencia, mala fama en el entorno laboral o amistoso y sufrimiento de personas que amamos, pero tienen el don de sacarnos de nuestras casillas.
No se trata solo de no saber esperar, de una incorrecta educación formal o de no sentir empatía. La mente sabe que nuestro tiempo humano es finito e intenta multiplicarlo en proyectos y rutinas a nuestra conveniencia, exigiendo a veces que los demás respeten esos diseños sin cuestionar nuestro ritmo para cumplirlos.
En ese afán del impulsivo ego no siempre nos detenemos a revisar si estamos respetando los tiempos y necesidades ajenas, o si nuestra impaciencia es reflejo de cierta impotencia porque las cosas no salen como quisiéramos, y el caos alrededor es expresión de la entropía natural de un sistema de vida individualista que da bandazos entre angustia y placer de forma incontrolable.
Al final del día apenas pasamos unos minutos relajados, en un punto neutro emocional, que es cuando mejor puede aprovechar sus potencialidades creativas y curativas. Y esa relajación llega cuando sueltas los esfuerzos por tenerlo todo bajo control, en especial a las personas con las que convives en casa o el trabajo.
Varios ejemplos lo ilustran: adultos que se levantan tarde y despiertan con brusquedad a los hijos; jóvenes que agitan a sus mayores dependientes para alimentarlos o asearlos, hermanos que arrastran a los más pequeños porque van con una meta en la cabeza y no recuerdan qué importante es a esa edad el proceso de descubrir el mundo cambiante a su alrededor.
Ah, pero si la otra persona intenta subvertir esas rutinas de contrarreloj porque «se antoja» de algo o no entiende las instrucciones, la persona responsable explota en frases y gestos impacientes que (bien lo sabe) lamentará muy pronto, pero no logra detener en ese incómodo momento.
Todos los vínculos se dañan con esos ataques de impaciencia, en especial en las familias, y sobre todo se resienten las personalidades infantiles en formación, que crecen inseguras y asumen la exigencia intolerante como incentivo para que otros gestionen sus deseos. ¡Y luego nos preguntamos por qué nos dan tantas perretas!
Respira y piensa
Nos guste o no, la mente tiende a ser ansiosa. La paciencia es expresión de madurez, eso que te permite permanecer en ese estado calmadamente lúcido mucho más tiempo y tomar decisiones basadas en el amor y sus emociones afines: piedad, aprecio, respeto, comprensión, humildad, simpatía…
Un secreto a voces para lograr mayor nivel de serotonina está en la respiración. «Cuenta hasta diez», nos decían las abuelas, y muchas generaciones atrás dijeron lo mismo. Inhalar profundo te trae al presente, más allá de las causas (racionales o no) que desembocaron en este retador momento. Retener el aire unos segundos pone en alerta todo el sistema nervioso y frena impulsos automáticos que pueden ser tóxicos y empeorar la situación (como gritar o defenderte con ira). Exhalar lento y profundo relaja tu sistema muscular, te da una mejor perspectiva del lugar que ocupa en tu vida la persona con la que te enfrentas y gana tiempo para que tu mente organice su estrategia de respuesta, en palabras o acciones.
El Tao, esa sabiduría milenaria que aporta al conocimiento del ser humano en el contexto del Universo, dice que la paciencia es el sabor de la vida, porque sin ella puede llegar a ser insípida o áspera, como un caldo cocinado sin amor y sin sal.
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( JR)
Visto por:
El envejecimiento demográfico es un fenómeno que supone múltiples desafíos en todos los órdenes, los cuales resultan comunes a todas las sociedades.
De acuerdo con un artículo del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana, ya desde 2015 Cuba figuraba, después de Uruguay, como el segundo país de mayor índice de personas de la tercera edad en América Latina y el Caribe.
Las estadísticas también reflejan que, en gran parte de Europa, Norteamérica y en algunos países de América Latina, hay un incremento considerable de las personas de la tercera edad, e incluso mayores de 85 años.
A ello se suma el número de personas en situación de discapacidad, así como el aumento de la cronicidad de las enfermedades, en particular las neurodegenerativas, factores que conducen al incremento de personas dependientes de cuidados.
Sin embargo, los análisis sobre el fenómeno del envejecimiento poblacional siempre han ponderado, con más o menos acierto, los enfoques desde el prisma de aquellos que reciben cuidados, y nunca, o casi nunca, «que no es lo mismo, pero es igual», desde los cuidadores.
La legislación vigente, al decir del doctor Leonardo Pérez Gallardo, presidente de la Sociedad Cubana de Derecho Civil y de Familia, de la Unión Nacional de Juristas de Cuba, no contiene ninguna alusión al tema. De ahí que este sea, probablemente, uno de los aspectos novedosos a incorporar en el nuevo Código de las Familias, que podría presentarse ante la Asamblea Nacional del Poder Popular este año.
Después sobrevendrá la consulta popular, el debate con los diputados y la aprobación definitiva, en Referendo, del texto resultante, tal como lo dicta la Disposición Transitoria Decimoprimera de la Constitución.
DE CUIDADOS Y CUIDADORES
Si bien la dependencia no es un fenómeno nuevo, sostiene Pérez Gallardo, «la convergencia de diferentes factores como el envejecimiento demográfico, el aumento de la esperanza de vida y los cambios en la estructura familiar, han propiciado que se convierta en un fenómeno que requiere respuestas urgentes y adecuadas desde los ámbitos políticos, tecnológicos, sociales, sanitarios, sicológicos, familiares, económicos y, por supuesto, jurídicos».
La persona dependiente, explica, requiere de una asistencia por parte de otros durante un periodo prolongado, o sea, no se trata de la atención por una enfermedad puntual, sino que implica la necesidad de asistencia para aquellas actividades de la vida diaria. Estos cuidados, constantes y perdurables, durante un largo lapso han sido denominados cuidados de larga duración, y suponen una provisión de la asistencia con una intensidad progresiva.
Tampoco puede perderse de vista, a juicio de Pérez Gallardo, que las enfermedades crónicas y las discapacidades pueden ir acompañadas de limitaciones funcionales y cognitivas que terminan impidiéndoles a las personas el disfrute de una vida independiente.
Ante situaciones de esta naturaleza, el cuidado familiar adquiere, generalmente, mayor protagonismo. La clave, advierte el también profesor titular de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, está en la disponibilidad física y emocional de una persona para dedicarse con regularidad a la atención de ese familiar, hasta llegar, incluso, a renunciar o disminuir sus capacidades productivas o laborales, en aras de satisfacer las demandas del destinatario de sus servicios.
En Cuba, de acuerdo con el doctor Leonardo Pérez, las tres cuartas partes de la población de la tercera edad, que se encuentra en situación de cuidado, recibe un apoyo de tipo informal, y es la familia la que más contribuye con ello. Y de esas tres cuartas partes, el 85 % del cuidado informal se presta en el domicilio.
CUIDADORES INFORMALES ¿PROTEGIDOS?
A los cuidadores familiares, asegura el Presidente de la Sociedad Cubana de Derecho Civil y de Familia, también se les denomina cuidadores informales porque, a diferencia de los cuidadores profesionales, los primeros se dedican al cuidado por un motivo circunstancial, sin conocimientos especializados y sin compensación alguna.
Los cuidadores profesionales, por el contrario, son contratados y reciben una compensación económica por su servicio. Los cuidadores informales, entretanto, lo hacen por altruismo, sobre la base del deber moral que supone cumplir con sus familiares, que en muchas ocasiones son sus propios padres.
Deber moral que, dicho sea de paso y como rezago de una sociedad patriarcal y androcéntrica, suele ser atribuido a las mujeres, ya sea como hijas, esposas o hermanas. Incluso, se ha asumido como «lógico» que sean las mujeres de los hijos las que cuiden a los suegros o suegras, máxime cuando estos no tuvieron descendientes del sexo femenino.
Sin duda, resume Pérez Gallardo, son muchos y variados los riesgos que asumen los cuidadores, pues dicha actividad implica, en el orden personal, renuncia a una vida adecuada; en el orden social, aislamiento y, en el orden profesional, pérdida de su capacidad productiva y hasta abandono, total o parcial, de su proyecto de vida.
Por esa razón, subraya, «se hace necesaria una regulación de los derechos de los cuidadores familiares que permita, desde el ordenamiento jurídico, visibilizarlos, a partir del reconocimiento a su autonomía y dignidad, así como la condena a cualquier forma de manifestación de la violencia familiar o de género contra ellos.
«Urge una legislación que reconozca el derecho a su propio cuidado, a dedicar tiempo para actividades personales, a ser tratados con respeto y a recibir el debido apoyo del resto de los familiares. Se trata de amparar, desde el Derecho, la otra cara del cuidado».
La protección a los cuidadores, reconoce el profesor, «no solo debe ser transversal en el ámbito del Derecho público, sino también desde el Derecho privado, capaz de ofrecer herramientas útiles para compensar el desequilibrio patrimonial asociado al desempeño de la labor de cuidador.
En palabras de Pérez Gallardo, «es necesario poner la mira en aquellas personas que, como cuidadores, han quedado desprotegidas social y económicamente luego de la muerte del receptor de los cuidados. A tal fin, las normas, tanto del Derecho de las familias como del Derecho de sucesiones, pueden ser instrumentos importantes.
«Valdría pensar en alternativas que, sin menguar el altruismo, el afecto, la solidaridad, la entrega y el amor, incentiven el cuidado, compensen el silencio, la sobrecarga emocional y física y faciliten una redistribución equitativa y justa del caudal hereditario».
En ese sentido, puntualiza, «la libertad de testar puede ser una alternativa útil y al alcance de todos. Nadie mejor que el testador para compensar los esfuerzos del cuidador. Y, a falta del ejercicio de la facultad de testar, corresponderá al legislador, según considere a bien, establecer la mejor correlación entre participación en la herencia y atención para con el causante en el ocaso de la vida».
El modelo chino, sugiere, «pudiera ser espejo para las normas sucesorias, a partir del establecimiento de reglas cada vez más flexibles en la sucesión legal, aptas para dar respuesta a las disímiles ecuaciones sociales que este siglo xxi ha ido estableciendo, en pos de una justicia distributiva a favor de los cuidadores».
EN CONTEXTO
El texto constitucional, proclamado el 10 de abril de 2019, establece en el Capítulo III Las familias, del Título v Derechos, Deberes y Garantías que:
ARTÍCULO 88. El Estado, la sociedad y las familias, en lo que a cada uno corresponde, tienen la obligación de proteger, asistir y facilitar las condiciones para satisfacer las necesidades y elevar la calidad de vida de las personas adultas mayores. De igual forma, respetar su autodeterminación, garantizar el ejercicio pleno de sus derechos y promover su integración y participación social.
ARTÍCULO 89. El Estado, la sociedad y las familias tienen la obligación de proteger, promover y asegurar el pleno ejercicio de los derechos de las personas en situación de discapacidad. El Estado crea las condiciones requeridas para su rehabilitación o el mejoramiento de su calidad de vida, su autonomía personal, su inclusión y participación social.
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(Tomado de Granma )
El envejecimiento demográfico es un fenómeno que supone múltiples desafíos en todos los órdenes, los cuales resultan comunes a todas las sociedades.
De acuerdo con un artículo del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana, ya desde 2015 Cuba figuraba, después de Uruguay, como el segundo país de mayor índice de personas de la tercera edad en América Latina y el Caribe.
Las estadísticas también reflejan que, en gran parte de Europa, Norteamérica y en algunos países de América Latina, hay un incremento considerable de las personas de la tercera edad, e incluso mayores de 85 años.
A ello se suma el número de personas en situación de discapacidad, así como el aumento de la cronicidad de las enfermedades, en particular las neurodegenerativas, factores que conducen al incremento de personas dependientes de cuidados.
Sin embargo, los análisis sobre el fenómeno del envejecimiento poblacional siempre han ponderado, con más o menos acierto, los enfoques desde el prisma de aquellos que reciben cuidados, y nunca, o casi nunca, «que no es lo mismo, pero es igual», desde los cuidadores.
La legislación vigente, al decir del doctor Leonardo Pérez Gallardo, presidente de la Sociedad Cubana de Derecho Civil y de Familia, de la Unión Nacional de Juristas de Cuba, no contiene ninguna alusión al tema. De ahí que este sea, probablemente, uno de los aspectos novedosos a incorporar en el nuevo Código de las Familias, que podría presentarse ante la Asamblea Nacional del Poder Popular este año.
Después sobrevendrá la consulta popular, el debate con los diputados y la aprobación definitiva, en Referendo, del texto resultante, tal como lo dicta la Disposición Transitoria Decimoprimera de la Constitución.
DE CUIDADOS Y CUIDADORES
Si bien la dependencia no es un fenómeno nuevo, sostiene Pérez Gallardo, «la convergencia de diferentes factores como el envejecimiento demográfico, el aumento de la esperanza de vida y los cambios en la estructura familiar, han propiciado que se convierta en un fenómeno que requiere respuestas urgentes y adecuadas desde los ámbitos políticos, tecnológicos, sociales, sanitarios, sicológicos, familiares, económicos y, por supuesto, jurídicos».
La persona dependiente, explica, requiere de una asistencia por parte de otros durante un periodo prolongado, o sea, no se trata de la atención por una enfermedad puntual, sino que implica la necesidad de asistencia para aquellas actividades de la vida diaria. Estos cuidados, constantes y perdurables, durante un largo lapso han sido denominados cuidados de larga duración, y suponen una provisión de la asistencia con una intensidad progresiva.
Tampoco puede perderse de vista, a juicio de Pérez Gallardo, que las enfermedades crónicas y las discapacidades pueden ir acompañadas de limitaciones funcionales y cognitivas que terminan impidiéndoles a las personas el disfrute de una vida independiente.
Ante situaciones de esta naturaleza, el cuidado familiar adquiere, generalmente, mayor protagonismo. La clave, advierte el también profesor titular de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, está en la disponibilidad física y emocional de una persona para dedicarse con regularidad a la atención de ese familiar, hasta llegar, incluso, a renunciar o disminuir sus capacidades productivas o laborales, en aras de satisfacer las demandas del destinatario de sus servicios.
En Cuba, de acuerdo con el doctor Leonardo Pérez, las tres cuartas partes de la población de la tercera edad, que se encuentra en situación de cuidado, recibe un apoyo de tipo informal, y es la familia la que más contribuye con ello. Y de esas tres cuartas partes, el 85 % del cuidado informal se presta en el domicilio.
CUIDADORES INFORMALES ¿PROTEGIDOS?
A los cuidadores familiares, asegura el Presidente de la Sociedad Cubana de Derecho Civil y de Familia, también se les denomina cuidadores informales porque, a diferencia de los cuidadores profesionales, los primeros se dedican al cuidado por un motivo circunstancial, sin conocimientos especializados y sin compensación alguna.
Los cuidadores profesionales, por el contrario, son contratados y reciben una compensación económica por su servicio. Los cuidadores informales, entretanto, lo hacen por altruismo, sobre la base del deber moral que supone cumplir con sus familiares, que en muchas ocasiones son sus propios padres.
Deber moral que, dicho sea de paso y como rezago de una sociedad patriarcal y androcéntrica, suele ser atribuido a las mujeres, ya sea como hijas, esposas o hermanas. Incluso, se ha asumido como «lógico» que sean las mujeres de los hijos las que cuiden a los suegros o suegras, máxime cuando estos no tuvieron descendientes del sexo femenino.
Sin duda, resume Pérez Gallardo, son muchos y variados los riesgos que asumen los cuidadores, pues dicha actividad implica, en el orden personal, renuncia a una vida adecuada; en el orden social, aislamiento y, en el orden profesional, pérdida de su capacidad productiva y hasta abandono, total o parcial, de su proyecto de vida.
Por esa razón, subraya, «se hace necesaria una regulación de los derechos de los cuidadores familiares que permita, desde el ordenamiento jurídico, visibilizarlos, a partir del reconocimiento a su autonomía y dignidad, así como la condena a cualquier forma de manifestación de la violencia familiar o de género contra ellos.
«Urge una legislación que reconozca el derecho a su propio cuidado, a dedicar tiempo para actividades personales, a ser tratados con respeto y a recibir el debido apoyo del resto de los familiares. Se trata de amparar, desde el Derecho, la otra cara del cuidado».
La protección a los cuidadores, reconoce el profesor, «no solo debe ser transversal en el ámbito del Derecho público, sino también desde el Derecho privado, capaz de ofrecer herramientas útiles para compensar el desequilibrio patrimonial asociado al desempeño de la labor de cuidador.
En palabras de Pérez Gallardo, «es necesario poner la mira en aquellas personas que, como cuidadores, han quedado desprotegidas social y económicamente luego de la muerte del receptor de los cuidados. A tal fin, las normas, tanto del Derecho de las familias como del Derecho de sucesiones, pueden ser instrumentos importantes.
«Valdría pensar en alternativas que, sin menguar el altruismo, el afecto, la solidaridad, la entrega y el amor, incentiven el cuidado, compensen el silencio, la sobrecarga emocional y física y faciliten una redistribución equitativa y justa del caudal hereditario».
En ese sentido, puntualiza, «la libertad de testar puede ser una alternativa útil y al alcance de todos. Nadie mejor que el testador para compensar los esfuerzos del cuidador. Y, a falta del ejercicio de la facultad de testar, corresponderá al legislador, según considere a bien, establecer la mejor correlación entre participación en la herencia y atención para con el causante en el ocaso de la vida».
El modelo chino, sugiere, «pudiera ser espejo para las normas sucesorias, a partir del establecimiento de reglas cada vez más flexibles en la sucesión legal, aptas para dar respuesta a las disímiles ecuaciones sociales que este siglo xxi ha ido estableciendo, en pos de una justicia distributiva a favor de los cuidadores».
EN CONTEXTO
El texto constitucional, proclamado el 10 de abril de 2019, establece en el Capítulo III Las familias, del Título v Derechos, Deberes y Garantías que:
ARTÍCULO 88. El Estado, la sociedad y las familias, en lo que a cada uno corresponde, tienen la obligación de proteger, asistir y facilitar las condiciones para satisfacer las necesidades y elevar la calidad de vida de las personas adultas mayores. De igual forma, respetar su autodeterminación, garantizar el ejercicio pleno de sus derechos y promover su integración y participación social.
ARTÍCULO 89. El Estado, la sociedad y las familias tienen la obligación de proteger, promover y asegurar el pleno ejercicio de los derechos de las personas en situación de discapacidad. El Estado crea las condiciones requeridas para su rehabilitación o el mejoramiento de su calidad de vida, su autonomía personal, su inclusión y participación social.
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(Tomado de Granma )
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Foto: Portal de la Televisión Cubana. |
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“Crecí durante lo que se pudo llamar razonablemente la edad dorada de la música en televisión. Mis recuerdos más antiguos son Top of the Pops entrando en su propia época glam, literalmente la primera cosa que puedo recordar en televisión es ver a Roy Wood en Wizzard drag, y el último programa que me dediqué fue el innovador programa alternativo de los ochenta, Snub TV, de la BBC2. Menciono esto no para presumir o traer la nostalgia, sino porque creo que solo las personas a las que en realidad les importa la música en televisión son lo suficientemente mayores para recordarlo. Funcionó entonces por la carencia: aparte de los conciertos, no había manera de ver a los artistas más allá de la televisión. Ahora vivimos en una era de abundancia. Apuntando a un programa de música semanal hacia los teens, adolescentes y jóvenes veinteañeros, cuya sed de ver y conocer a los artistas ya está completamente saciada por YouTube, sitios web y redes sociales, se siente tan anacrónico e inútil como lanzar nuevo material en un 8 pistas.
“Garantizo que las personas involucradas en la decisión de comisionar el nuevo show pop de la BBC son lo suficientemente mayores como para tener recuerdos prometedores de la era prometedora de TOTP. Sé cómo se sienten, el problema es que su público objetivo no. Honestamente, sería mejor gastar su dinero en documentales de música decente, que realmente puede ofrecer algo que YouTube no puede. Estoy bastante seguro de que un inteligente y bien hecho documental tendría una audiencia mucho más amplia que esto”, afirma en la BBC Alexis Petridis, periodista británico, crítico principal de rock y pop del periódico británico The Guardian y colaborador habitual de la revista GQ.
Para Stuart Heritage, escritor y crítico de TV, “el anuncio de la BBC contenía una palabra que hizo que mi sangre se congelara en mis venas: sketches.
“Por el amor de Dios, la música en este nuevo show va a ser interrumpida con una comedia divertida, estrafalaria, excéntrica para toda la familia de la BBC1. Quiero decir, ¿por qué no ir con todo de una vez o por qué tirar todo en uno o dos segmentos?
“Esta idea definitivamente viene de una reunión donde un ejecutivo idiota desveló un organigrama con el título de Carpool Karaoke y Lip Sync Battle, mencionó YouTube un par de veces, y asintió.
“Pero, independientemente de eso, está condenado a fracasar. ¿Quién presentará los sketches? ¿El presentador? Seguramente el recuerdo de los presentadores de TOTP asaltando a través de interminables trucos debería ser descartado. ¿Los actos? Esperemos que no, porque no va a atraer invitados creíbles por obligarlos a ir en torno a la televisión. Si va por este camino, el programa solo será capaz de reservar a los cantantes que se enorgullecen de su amor por las bromas sin sentido, y si ese es el caso, debería simplemente cortar al intermediario y llamarse The Olly Murs Show.
“Si la gente quiere música, denles música. No la diluyan con entretenimiento ligero. ¡Cristo bendito! Las personas pueden conseguir eso en cualquier lugar. Solo enfóquense en la presentación de una gama de actos diseñados para pinchar la burbuja de filtro de las redes sociales”.
Rachel Aroesti, crítica y redactora, difiere un tanto de lo anterior: “A diferencia de sus antepasados, el próximo espectáculo de la BBC no dará raíces en los salones de preadolescentes inocentes, con curiosidad por los trajes fantásticos y los cantantes principales. En cambio, su mejor oportunidad de llegar a personas por debajo de los 30 será si este los une abruptamente y los sube a YouTube. Desde allí, puede arrastrarse a los feeds de Twitter, transformarse en memes y acumular “me gusta” en Facebook. Así es como los más grandes programas sin guion en los Estados Unidos permanecen relevantes. Saturday Night Live se corta fácilmente en trozos de tres minutos consumibles, mientras que los anfitriones nocturnos como James Corden y Jimmy Kimmel crean deliberadamente contenido viral (como Carpool Karaoke y Mean Tweets) para internet.
“Este show haría bien en tener una mentalidad similar, pero para sobrevivir en ese ambiente algo más será crucial: un buen sentido del humor. La comedia ha gobernado por mucho tiempo las redes sociales y en estos días se extiende a la mayoría del consumo cultural informal. Hay una razón por la que Popworld, con sus entrevistas incómodas, es el único espectáculo de música que vive en las mentes de los millennials. La BBC parece ser consciente de que las actuaciones no pueden ser lo más importante del show, pero para que el programa prospere, incluso las entrevistas tendrán que ser divertidas”.
Estas opiniones, que forman parte de una encuesta de la BBC para insertar en horario estelar un programa musical, levantaron un avispero.
“Narrativa de los programas musicales en televisión: evolución y nuevas estructuras”, de Alicia Álvarez Vaquero, doctora en Narrativa Audiovisual y periodista musical, es un ensayo que vale la pena leerse. Es la comparación de dos programas musicales televisivos españoles, de distintas épocas. En sus conclusiones la autora dice:
“Cuando, al comienzo del artículo, aparecía el concepto de narrativa tradicional de los programas musicales, estábamos haciendo referencia a un tipo de narración –asociada a los espacios musicales– que venía existiendo, sobre todo, en la televisión de los años ochenta, noventa y comienzos del 2000. Es decir: un narrador-personaje (el presentador); un ambiente (el plató); unos personajes principales (los artistas) y una banda sonora (música y entrevistas que tenían lugar en dicho plató). En la actualidad, estos elementos han sufrido variaciones o han desaparecido. Tomando La edad de oro como una propuesta de narrativa tradicional y Mapa sonoro.doc como una propuesta de narrativa alternativa (teniendo en cuenta que hay más espacios de estas características con los que converge en la televisión actual), podremos hablar de una serie de cambios en la evolución de estos programas.
“Y existen dos hechos que marcan especialmente esa ruptura con las formas tradicionales: la desaparición del presentador como narrador diegético (o narrador-personaje) y la inexistencia de un espacio fijo en el que tengan lugar los acontecimientos (el plató). La voz en off que utilizan Mapa sonoro, Mapa sonoro.doc, Sputnik y el documental de Música moderna, antes era un presentador, el cual compartía –en ocasiones– cierto protagonismo con los artistas. Se termina así la posibilidad de que el cºonductor del programa sea un mero busto parlante (Herreros, 2010):
“La primera premisa la tenían clara en Goroka [productora que realiza Mapa sonoro para TVE]: fuera presentador. Tal vez el recurso de la voz en off empleado en Mapa sonoro se haga raro al principio, pero, con sus pros y sus contras, acaba siendo más natural que la euforia desbordante e injustificada de jóvenes presentadores que parecen pedir a gritos un Valium.
“Los recursos narrativos que utilizan los programas de nuevo formato (como la estética de road movie de Mapa sonoro) otorgan agilidad y originalidad al programa. Si antes eran los propios espacios los que emitían videoclips, con Mapa sonoro, Mapa sonoro.doc, Sputnik y el documental de Música moderna advertimos una influencia de la misma narrativa del videoclip en dichos programas-documentales. Si en La edad de oro, Musical express o Música sí la ubicación en plató daba continuidad al programa, ahora la fragmentación ha pasado a ser la nota dominante dentro de Mapa sonoro y Mapa sonoro.doc (diferentes escenarios, diferentes declaraciones, diferentes artistas en diversos ambientes…). Este cambio, junto con la importancia del sonido ambiente (sobre todo en los dos programas de TVE) consiguen que cada escena parezca aún más real, haciendo que el espectador conozca a los músicos en su verdadero hábitat, ‘de la forma más natural posible, ensayando, tocando en la calle, cortándose el pelo o enseñándonos su barrio’. (Ibid, 2010)
“El plató de La edad de oro podría ser considerado (Estabiel, 2008) como ‘un tercer punto de encuentro. Porque si la Galería Moriarty servía de lugar de reunión vespertino y la sala Rock-Ola concentraba el ambiente por las noches, La edad de oro era la cita semanal con las cámaras’. Ahora que internet ha traído a la música el fin de las fronteras espacio-tiempo, incluso (Verdú, 2012) el ‘entierro de las escenas musicales’ –en cuanto a localización se refiere–, la televisión ha hecho lo propio con los programas musicales: ha enterrado un lugar de ubicación fijo y ha roto con las coordenadas de espacio-tiempo para acercarse a cualquier realidad musical (de cualquier punto del planeta) y narrarla. En un momento en el que se crean nuevos grupos, nuevas canciones y nuevas etiquetas cada minuto (Breu, 2010), ‘el documental permite entrar en un territorio de reflexión y de calma intelectual, de serenidad y quietud frente a la perspectiva del ruido ensordecedor, la digresión, la dispersión, la alienación y el horror ético de los productos de la cotidianidad televisiva’.
“Es una práctica reiterada (Viñuela, 2009) ‘asociar la televisión con lo comercial y lo fútil y el cine con una forma de expresión trascendente’. Con las nuevas narrativas de los programas musicales, la televisión se acerca más al cine y lo hace a través de un binomio que parecía estar en peligro de extinción en la pequeña pantalla: música y periodismo”.
En Cuba pienso que:
Los programas musicales en general tienen un formato viejo. Algunos que difunden buena música están montados en una plataforma de los años setenta del siglo XX.
Conductor(es) o conductora(s) tienen que formar parte de un show que los involucre desde el guion. Generalmente, no sucede así.
El uso de luces inteligentes o escenografías virtuales. No siempre lo tecnológico es sinónimo de modernidad y abundan “sin ton ni son”.
Se impone el uso de las redes si se quiere atraer a una parte del público juvenil, que cada vez tiene más acceso a conciertos de cualquier parte del mundo.
En el caso de Cuba, es vital el humor en un show musical.
No se concibe que en la “isla de la música” no existan en abundancia programas verdaderamente revolucionarios, que son los que sientan al televidente en el sillón, no los que se llenan de consignas.
Y por último, dejo esta pregunta a los directores y directoras musicales: ¿qué necesitan para buenos shows? Y usted, lector, tiene la palabra para opinar. Quizás con todos sus comentarios volvamos rápido sobre el tema.
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Foto: Portal de la Televisión Cubana. |
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“Crecí durante lo que se pudo llamar razonablemente la edad dorada de la música en televisión. Mis recuerdos más antiguos son Top of the Pops entrando en su propia época glam, literalmente la primera cosa que puedo recordar en televisión es ver a Roy Wood en Wizzard drag, y el último programa que me dediqué fue el innovador programa alternativo de los ochenta, Snub TV, de la BBC2. Menciono esto no para presumir o traer la nostalgia, sino porque creo que solo las personas a las que en realidad les importa la música en televisión son lo suficientemente mayores para recordarlo. Funcionó entonces por la carencia: aparte de los conciertos, no había manera de ver a los artistas más allá de la televisión. Ahora vivimos en una era de abundancia. Apuntando a un programa de música semanal hacia los teens, adolescentes y jóvenes veinteañeros, cuya sed de ver y conocer a los artistas ya está completamente saciada por YouTube, sitios web y redes sociales, se siente tan anacrónico e inútil como lanzar nuevo material en un 8 pistas.
“Garantizo que las personas involucradas en la decisión de comisionar el nuevo show pop de la BBC son lo suficientemente mayores como para tener recuerdos prometedores de la era prometedora de TOTP. Sé cómo se sienten, el problema es que su público objetivo no. Honestamente, sería mejor gastar su dinero en documentales de música decente, que realmente puede ofrecer algo que YouTube no puede. Estoy bastante seguro de que un inteligente y bien hecho documental tendría una audiencia mucho más amplia que esto”, afirma en la BBC Alexis Petridis, periodista británico, crítico principal de rock y pop del periódico británico The Guardian y colaborador habitual de la revista GQ.
Para Stuart Heritage, escritor y crítico de TV, “el anuncio de la BBC contenía una palabra que hizo que mi sangre se congelara en mis venas: sketches.
“Por el amor de Dios, la música en este nuevo show va a ser interrumpida con una comedia divertida, estrafalaria, excéntrica para toda la familia de la BBC1. Quiero decir, ¿por qué no ir con todo de una vez o por qué tirar todo en uno o dos segmentos?
“Esta idea definitivamente viene de una reunión donde un ejecutivo idiota desveló un organigrama con el título de Carpool Karaoke y Lip Sync Battle, mencionó YouTube un par de veces, y asintió.
“Pero, independientemente de eso, está condenado a fracasar. ¿Quién presentará los sketches? ¿El presentador? Seguramente el recuerdo de los presentadores de TOTP asaltando a través de interminables trucos debería ser descartado. ¿Los actos? Esperemos que no, porque no va a atraer invitados creíbles por obligarlos a ir en torno a la televisión. Si va por este camino, el programa solo será capaz de reservar a los cantantes que se enorgullecen de su amor por las bromas sin sentido, y si ese es el caso, debería simplemente cortar al intermediario y llamarse The Olly Murs Show.
“Si la gente quiere música, denles música. No la diluyan con entretenimiento ligero. ¡Cristo bendito! Las personas pueden conseguir eso en cualquier lugar. Solo enfóquense en la presentación de una gama de actos diseñados para pinchar la burbuja de filtro de las redes sociales”.
Rachel Aroesti, crítica y redactora, difiere un tanto de lo anterior: “A diferencia de sus antepasados, el próximo espectáculo de la BBC no dará raíces en los salones de preadolescentes inocentes, con curiosidad por los trajes fantásticos y los cantantes principales. En cambio, su mejor oportunidad de llegar a personas por debajo de los 30 será si este los une abruptamente y los sube a YouTube. Desde allí, puede arrastrarse a los feeds de Twitter, transformarse en memes y acumular “me gusta” en Facebook. Así es como los más grandes programas sin guion en los Estados Unidos permanecen relevantes. Saturday Night Live se corta fácilmente en trozos de tres minutos consumibles, mientras que los anfitriones nocturnos como James Corden y Jimmy Kimmel crean deliberadamente contenido viral (como Carpool Karaoke y Mean Tweets) para internet.
“Este show haría bien en tener una mentalidad similar, pero para sobrevivir en ese ambiente algo más será crucial: un buen sentido del humor. La comedia ha gobernado por mucho tiempo las redes sociales y en estos días se extiende a la mayoría del consumo cultural informal. Hay una razón por la que Popworld, con sus entrevistas incómodas, es el único espectáculo de música que vive en las mentes de los millennials. La BBC parece ser consciente de que las actuaciones no pueden ser lo más importante del show, pero para que el programa prospere, incluso las entrevistas tendrán que ser divertidas”.
Estas opiniones, que forman parte de una encuesta de la BBC para insertar en horario estelar un programa musical, levantaron un avispero.
“Narrativa de los programas musicales en televisión: evolución y nuevas estructuras”, de Alicia Álvarez Vaquero, doctora en Narrativa Audiovisual y periodista musical, es un ensayo que vale la pena leerse. Es la comparación de dos programas musicales televisivos españoles, de distintas épocas. En sus conclusiones la autora dice:
“Cuando, al comienzo del artículo, aparecía el concepto de narrativa tradicional de los programas musicales, estábamos haciendo referencia a un tipo de narración –asociada a los espacios musicales– que venía existiendo, sobre todo, en la televisión de los años ochenta, noventa y comienzos del 2000. Es decir: un narrador-personaje (el presentador); un ambiente (el plató); unos personajes principales (los artistas) y una banda sonora (música y entrevistas que tenían lugar en dicho plató). En la actualidad, estos elementos han sufrido variaciones o han desaparecido. Tomando La edad de oro como una propuesta de narrativa tradicional y Mapa sonoro.doc como una propuesta de narrativa alternativa (teniendo en cuenta que hay más espacios de estas características con los que converge en la televisión actual), podremos hablar de una serie de cambios en la evolución de estos programas.
“Y existen dos hechos que marcan especialmente esa ruptura con las formas tradicionales: la desaparición del presentador como narrador diegético (o narrador-personaje) y la inexistencia de un espacio fijo en el que tengan lugar los acontecimientos (el plató). La voz en off que utilizan Mapa sonoro, Mapa sonoro.doc, Sputnik y el documental de Música moderna, antes era un presentador, el cual compartía –en ocasiones– cierto protagonismo con los artistas. Se termina así la posibilidad de que el cºonductor del programa sea un mero busto parlante (Herreros, 2010):
“La primera premisa la tenían clara en Goroka [productora que realiza Mapa sonoro para TVE]: fuera presentador. Tal vez el recurso de la voz en off empleado en Mapa sonoro se haga raro al principio, pero, con sus pros y sus contras, acaba siendo más natural que la euforia desbordante e injustificada de jóvenes presentadores que parecen pedir a gritos un Valium.
“Los recursos narrativos que utilizan los programas de nuevo formato (como la estética de road movie de Mapa sonoro) otorgan agilidad y originalidad al programa. Si antes eran los propios espacios los que emitían videoclips, con Mapa sonoro, Mapa sonoro.doc, Sputnik y el documental de Música moderna advertimos una influencia de la misma narrativa del videoclip en dichos programas-documentales. Si en La edad de oro, Musical express o Música sí la ubicación en plató daba continuidad al programa, ahora la fragmentación ha pasado a ser la nota dominante dentro de Mapa sonoro y Mapa sonoro.doc (diferentes escenarios, diferentes declaraciones, diferentes artistas en diversos ambientes…). Este cambio, junto con la importancia del sonido ambiente (sobre todo en los dos programas de TVE) consiguen que cada escena parezca aún más real, haciendo que el espectador conozca a los músicos en su verdadero hábitat, ‘de la forma más natural posible, ensayando, tocando en la calle, cortándose el pelo o enseñándonos su barrio’. (Ibid, 2010)
“El plató de La edad de oro podría ser considerado (Estabiel, 2008) como ‘un tercer punto de encuentro. Porque si la Galería Moriarty servía de lugar de reunión vespertino y la sala Rock-Ola concentraba el ambiente por las noches, La edad de oro era la cita semanal con las cámaras’. Ahora que internet ha traído a la música el fin de las fronteras espacio-tiempo, incluso (Verdú, 2012) el ‘entierro de las escenas musicales’ –en cuanto a localización se refiere–, la televisión ha hecho lo propio con los programas musicales: ha enterrado un lugar de ubicación fijo y ha roto con las coordenadas de espacio-tiempo para acercarse a cualquier realidad musical (de cualquier punto del planeta) y narrarla. En un momento en el que se crean nuevos grupos, nuevas canciones y nuevas etiquetas cada minuto (Breu, 2010), ‘el documental permite entrar en un territorio de reflexión y de calma intelectual, de serenidad y quietud frente a la perspectiva del ruido ensordecedor, la digresión, la dispersión, la alienación y el horror ético de los productos de la cotidianidad televisiva’.
“Es una práctica reiterada (Viñuela, 2009) ‘asociar la televisión con lo comercial y lo fútil y el cine con una forma de expresión trascendente’. Con las nuevas narrativas de los programas musicales, la televisión se acerca más al cine y lo hace a través de un binomio que parecía estar en peligro de extinción en la pequeña pantalla: música y periodismo”.
En Cuba pienso que:
Los programas musicales en general tienen un formato viejo. Algunos que difunden buena música están montados en una plataforma de los años setenta del siglo XX.
Conductor(es) o conductora(s) tienen que formar parte de un show que los involucre desde el guion. Generalmente, no sucede así.
El uso de luces inteligentes o escenografías virtuales. No siempre lo tecnológico es sinónimo de modernidad y abundan “sin ton ni son”.
Se impone el uso de las redes si se quiere atraer a una parte del público juvenil, que cada vez tiene más acceso a conciertos de cualquier parte del mundo.
En el caso de Cuba, es vital el humor en un show musical.
No se concibe que en la “isla de la música” no existan en abundancia programas verdaderamente revolucionarios, que son los que sientan al televidente en el sillón, no los que se llenan de consignas.
Y por último, dejo esta pregunta a los directores y directoras musicales: ¿qué necesitan para buenos shows? Y usted, lector, tiene la palabra para opinar. Quizás con todos sus comentarios volvamos rápido sobre el tema.
El proceso de Ordenamiento Monetario ha comenzado en el país, tras una etapa de capacitación de todas las estructuras estatales y una amplia información al pueblo por los medios de comunicación. El atender las opiniones e inquietudes de la población ha sido premisa fundamental para corregir algunos entuertos y perfeccionar las decisiones desde la inteligencia colectiva.
Entramos de lleno en uno de los procesos económicos más complejos de las últimas décadas en el país. Su implementación es todo un entramado de detalles y decisiones, que requiere del seguimiento constante de nuestras principales autoridades para que los resultados se acerquen a lo esperado.
Todo fue concebido para facilitarle la vida a las personas y no crear trabas. Una de las decisiones más adecuadas fue permitir la validez por seis meses del extinto CUC, de manera que se fuera recogiendo paulatinamente y evitando una avalancha de ciudadanos en los bancos y CADECAS intentando cambiar su dinero.
Se suponía que, en consonancia, las entidades estatales que operaban en las dos monedas de curso legal hasta el 31 de diciembre, continuarían hasta julio 2021 aceptando pagos en CUC y realizando los vueltos únicamente en CUP. Pero la realidad ha sido distinta. Las principales cadenas de tiendas han elegido determinadas entidades para seguir operando en CUC, no todas; mientras que otras empresas como Palmares, Caracol y ARTEX o servicios como los de los servicentros de CUPET-CIMEX han prohibido en sus establecimientos recibir ni un sólo CUC, según numerosas quejas que hemos recibido. ¿Valoración económica y financiera correcta o camino más fácil?
Lo cierto es que los bancos y las CADECAS, ya de por sí concurridos, tendrán una carga de clientes aún mayor, porque las personas se verán en la necesidad de cambiar el dinero para recibir servicios estatales que perfectamente pudieran haber facilitado ese cambio de manera natural al adquirir mercancías o servicios.
De otro lado, ciertos precios establecidos en entidades estatales han levantado críticas por su creciente multiplicación. El más comentado es el de Coppelia, donde el precio de las ensaladas ha crecido 7 veces, pese a que como se señalaba en un reportaje de Juventud Rebelde de junio de 2019 "En el mismo corazón del Vedado capitalino, la heladería se convierte en un sitio de fácil acceso, fundamentalmente para el personal de las instituciones cercanas, como ministerios, hospitales, la Universidad de La Habana y otros centros docentes".
También algunos precios adoptados por las autoridades territoriales en varios municipios han encontrado opiniones desfavorables en la población; lo cual amerita una reflexión mesurada.
Cierto es que hay que cambiar la mentalidad para entender el nuevo escenario en que se mueve ahora la economía cubana, en el cual, entre otras cosas, los precios no serán en su mayoría los mismos de antaño, porque los salarios tampoco lo son. Pero tanto para el tema de aceptar la venta en CUC como para el tema de los precios se hace imprescindible que las empresas, gobiernos territoriales y todos los implicados tengan la misma sensibilidad que ha tenido el Gobierno nacional para valorar las justas opiniones de nuestro pueblo y adecuar las decisiones posibles. "Se revisará lo que haya que revisar y se corregirá lo que deba y pueda ser corregido", dijo con valentía el Presidente de la República ante la Asamblea Nacional. Y así se ha actuado.
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( Cubadebate )
El proceso de Ordenamiento Monetario ha comenzado en el país, tras una etapa de capacitación de todas las estructuras estatales y una amplia información al pueblo por los medios de comunicación. El atender las opiniones e inquietudes de la población ha sido premisa fundamental para corregir algunos entuertos y perfeccionar las decisiones desde la inteligencia colectiva.
Entramos de lleno en uno de los procesos económicos más complejos de las últimas décadas en el país. Su implementación es todo un entramado de detalles y decisiones, que requiere del seguimiento constante de nuestras principales autoridades para que los resultados se acerquen a lo esperado.
Todo fue concebido para facilitarle la vida a las personas y no crear trabas. Una de las decisiones más adecuadas fue permitir la validez por seis meses del extinto CUC, de manera que se fuera recogiendo paulatinamente y evitando una avalancha de ciudadanos en los bancos y CADECAS intentando cambiar su dinero.
La «cola» del pan es un sitio donde puedes escuchar de todo, lo mismo se habla de pelota, novela, del ciclón que tenemos por el sur, el incremento del salario y las jubilaciones y de otros muchos temas, pero lo que más comentario genera, por supuesto, es la calidad del pan.
En una de esas conversaciones sobre la mala calidad del pan estaba muy cerca el administrador de la panadería del reparto Armando Mestre, de Matanzas. Una señora decía: «… el problema es que la calidad de la harina es mala», otra se refería a que el pan se parecía a un palitroque y así surgieron otros planteamientos, incluso contra los panaderos que cocinan «el pan nuestro de cada día».
Con mucha cordura el administrador interrumpió la conversación al usar de la palabra. Comenzó diciendo: «La harina no es de mala calidad, lo que sucede es que prácticamente está saliendo de los molinos para las entidades procesadoras, incluso en oportunidades llega caliente, por lo que no ha tenido el reposo necesario para que el pan pueda crecer».
Y continuó: «Eso es una medida adoptada por las autoridades para garantizar el pan de la población». Entonces agregó: «Invito a que pasen al establecimiento y comprueben el peso del producto para que vean que es el que establecen las normas tecnológicas».
Entonces saqué mis propias conclusiones. Primero, tenemos pan, aunque sea flaco y eso obedece a decisiones correctas y segundo, que donde hay funcionarios que expliquen y no agredan, la población lo agradece.
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( Radio26 )
La «cola» del pan es un sitio donde puedes escuchar de todo, lo mismo se habla de pelota, novela, del ciclón que tenemos por el sur, el incremento del salario y las jubilaciones y de otros muchos temas, pero lo que más comentario genera, por supuesto, es la calidad del pan.
En una de esas conversaciones sobre la mala calidad del pan estaba muy cerca el administrador de la panadería del reparto Armando Mestre, de Matanzas. Una señora decía: «… el problema es que la calidad de la harina es mala», otra se refería a que el pan se parecía a un palitroque y así surgieron otros planteamientos, incluso contra los panaderos que cocinan «el pan nuestro de cada día».
Con mucha cordura el administrador interrumpió la conversación al usar de la palabra. Comenzó diciendo: «La harina no es de mala calidad, lo que sucede es que prácticamente está saliendo de los molinos para las entidades procesadoras, incluso en oportunidades llega caliente, por lo que no ha tenido el reposo necesario para que el pan pueda crecer».
Y continuó: «Eso es una medida adoptada por las autoridades para garantizar el pan de la población». Entonces agregó: «Invito a que pasen al establecimiento y comprueben el peso del producto para que vean que es el que establecen las normas tecnológicas».
Entonces saqué mis propias conclusiones. Primero, tenemos pan, aunque sea flaco y eso obedece a decisiones correctas y segundo, que donde hay funcionarios que expliquen y no agredan, la población lo agradece.
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( Radio26 )
Mi generación, la de mi hijo y nietos adolescentes, como la de tantas y tantas familias cubanas, vivimos desde hace casi seis décadas bajo el más cruel y férreo de los bloqueos. Bloqueo, no embargo, que domina cada accionar de nuestras vidas, por simple y acostumbrada que resulte y que es el principal obstáculo al desarrollo económico y social de nuestro país.
Una política que inflige importantes afectaciones al bienestar material y espiritual del pueblo e impone graves obstáculos a su desarrollo en todas las esferas de la vida, de modo particular a las mujeres y sus familias.
Jamás en la historia de la humanidad, país alguno ha sufrido las consecuencias de un asedio tan largo y criminal como el que padece Cuba, donde más del 70% de su población ha nacido y crecido bajo las inhumanas imposiciones de esa política ignominiosa que despoja a nuestra población de medicinas, alimentos, tecnologías y que busca ocasionar privaciones a la nación en su conjunto.
La permanencia del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, traspasa con incalculables daños a todas las esferas de nuestra sociedad con alcances insospechados. Un cerco que se ha recrudecido brutalmente en los últimos dos años, sin parar mientes en la pandemia de la Covid-19 que asola al mundo y de la cual nuestro país no ha escapado, si bien su enfrentamiento a ella ha sido eficaz y con resultados, gracias a la experiencia de la Revolución en materia de Salud y que nos ha situado a la vanguardia de los que en el mundo han presentado ya los ensayos clínicos que nos dote de nuestra propia vacuna.
La pandemia, de por sí, ha remachado las condiciones y dificultades de las cubanas y los cubanos, ahondando más la brecha de nuestras propias vulnerabilidades y flaquezas. Sin embargo, no ha impedido que nuestro sistema de salud sea reconocido mundialmente y que hoy se ramifique mediante convenios de colaboración por medio mundo, en eficaz demostración de palpable solidaridad.
Tenemos como nuestro principal tesoro la vida de nuestra gente y si algo agradecemos es tener a nuestro alcance el grado máximo de salud que se pueda lograr, aun con muchas limitaciones y problemas del cotidiano actuar, pero con una atención médica gratuita que busca curarse de las imperfecciones humanas que aun la lastran. De hecho, conquistas como el derecho a la Salud y a la Educación gratuita, prevalecen y son el mayor ejemplo de cuanto hace el país como garante de los derechos humanos de los que en Cuba habitamos.
No queremos decir que todo sea perfecto, pues ahora mismo, nos agobia la escasez de muchos medicamentos, reactivos clínicos, equipos imprescindible para la salud de nuestros enfermos y hasta para nosotros mismos, entre otras muchas carencias e insuficiencias que el bloqueo, por demás, pone en jaque.
El actual inquilino de la Casa Blanca y uno de los más virulentos presidentes de los Estados Unidos, aprieta la tuerca del dogal cada vez. Busca estrangular totalmente a nuestro comercio, impedir el acceso a los combustibles, a las inversiones extranjeras, al turismo, a las remesas familiares y a la entrada de divisas. Pretende así debilitar al Gobierno cubano y derrocarlo sembrando el desasosiego, el cansancio y la desmoralización mediante las escaseces y las penurias que nos haga caer rendidos y destruya así a la Revolución.
A lo interno de cada una y uno de nuestros ciudadanos, ciertamente que sentimos ese sitio en las carencias y vicisitudes que afectan el ámbito económico y el domestico, sector en el que las mujeres nos volvemos magas intentando multiplicar panes y peces o “sacando de donde no hay”, como decimos a veces. Claro que Trump, en sus desvaríos y afanes de congratularse con la mafia anticubana no sabe que los cubanos tenemos nuestra propia palabra clave: Coraje!
Y es que vivir bajo el bloqueo repercute lo mismo en lo familiar y social como en lo gubernamental con el acoso a Bancos, organizaciones y firmas extranjeras a las que se les niega comercial con nuestra Isla y se les multa cuando así lo hacen con leyes extraterritoriales como la Helms-Burton, que lo intensifica mucho mas. Nos golpea, asimismo, en los vínculos familiares de nuestros compatriotas y perjudica, incluso a los intereses y libertades de los propios norteamericanos, impedidos de viajar a Cuba.
Así hemos vivido y vivimos todos estos años de política de cerco y hostilidad estadounidense permanente, sorteando obstáculos, creciéndonos ante las dificultades, levantándonos una y otra vez ante las adversidades, sintiendo a cada momento su dogal, pero alto el sentido de la dignidad, cohesionados y forjados en el enfrentamiento a los retos.
Como ha dicho nuestro presidente Miguel Díaz Canel Bermúdez, el bloqueo califica como genocidio y constituye una violación flagrante, masiva y sistemática de los derechos humanos de nuestro pueblo, pero no nos alejara, ni un milímetros, de nuestros programas de desarrollo”.
Doce administraciones yanquis y va camino de la número 13, han intentado destruir al pueblo de Cuba a través del desencanto y el desaliento basados en la insatisfacción y las dificultades económicas de todo tipo. No lo han logrado. Mientras continuaremos con nuestras propias vidas, entre carencias y contingencias, sí, pero crecidos, invulnerables, dignos, que eso no lo puede bloquear nadie.
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(Revista Mujeres )
Mi generación, la de mi hijo y nietos adolescentes, como la de tantas y tantas familias cubanas, vivimos desde hace casi seis décadas bajo el más cruel y férreo de los bloqueos. Bloqueo, no embargo, que domina cada accionar de nuestras vidas, por simple y acostumbrada que resulte y que es el principal obstáculo al desarrollo económico y social de nuestro país.
Una política que inflige importantes afectaciones al bienestar material y espiritual del pueblo e impone graves obstáculos a su desarrollo en todas las esferas de la vida, de modo particular a las mujeres y sus familias.
Jamás en la historia de la humanidad, país alguno ha sufrido las consecuencias de un asedio tan largo y criminal como el que padece Cuba, donde más del 70% de su población ha nacido y crecido bajo las inhumanas imposiciones de esa política ignominiosa que despoja a nuestra población de medicinas, alimentos, tecnologías y que busca ocasionar privaciones a la nación en su conjunto.
La permanencia del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, traspasa con incalculables daños a todas las esferas de nuestra sociedad con alcances insospechados. Un cerco que se ha recrudecido brutalmente en los últimos dos años, sin parar mientes en la pandemia de la Covid-19 que asola al mundo y de la cual nuestro país no ha escapado, si bien su enfrentamiento a ella ha sido eficaz y con resultados, gracias a la experiencia de la Revolución en materia de Salud y que nos ha situado a la vanguardia de los que en el mundo han presentado ya los ensayos clínicos que nos dote de nuestra propia vacuna.
La pandemia, de por sí, ha remachado las condiciones y dificultades de las cubanas y los cubanos, ahondando más la brecha de nuestras propias vulnerabilidades y flaquezas. Sin embargo, no ha impedido que nuestro sistema de salud sea reconocido mundialmente y que hoy se ramifique mediante convenios de colaboración por medio mundo, en eficaz demostración de palpable solidaridad.
Tenemos como nuestro principal tesoro la vida de nuestra gente y si algo agradecemos es tener a nuestro alcance el grado máximo de salud que se pueda lograr, aun con muchas limitaciones y problemas del cotidiano actuar, pero con una atención médica gratuita que busca curarse de las imperfecciones humanas que aun la lastran. De hecho, conquistas como el derecho a la Salud y a la Educación gratuita, prevalecen y son el mayor ejemplo de cuanto hace el país como garante de los derechos humanos de los que en Cuba habitamos.
No queremos decir que todo sea perfecto, pues ahora mismo, nos agobia la escasez de muchos medicamentos, reactivos clínicos, equipos imprescindible para la salud de nuestros enfermos y hasta para nosotros mismos, entre otras muchas carencias e insuficiencias que el bloqueo, por demás, pone en jaque.
El actual inquilino de la Casa Blanca y uno de los más virulentos presidentes de los Estados Unidos, aprieta la tuerca del dogal cada vez. Busca estrangular totalmente a nuestro comercio, impedir el acceso a los combustibles, a las inversiones extranjeras, al turismo, a las remesas familiares y a la entrada de divisas. Pretende así debilitar al Gobierno cubano y derrocarlo sembrando el desasosiego, el cansancio y la desmoralización mediante las escaseces y las penurias que nos haga caer rendidos y destruya así a la Revolución.
A lo interno de cada una y uno de nuestros ciudadanos, ciertamente que sentimos ese sitio en las carencias y vicisitudes que afectan el ámbito económico y el domestico, sector en el que las mujeres nos volvemos magas intentando multiplicar panes y peces o “sacando de donde no hay”, como decimos a veces. Claro que Trump, en sus desvaríos y afanes de congratularse con la mafia anticubana no sabe que los cubanos tenemos nuestra propia palabra clave: Coraje!
Y es que vivir bajo el bloqueo repercute lo mismo en lo familiar y social como en lo gubernamental con el acoso a Bancos, organizaciones y firmas extranjeras a las que se les niega comercial con nuestra Isla y se les multa cuando así lo hacen con leyes extraterritoriales como la Helms-Burton, que lo intensifica mucho mas. Nos golpea, asimismo, en los vínculos familiares de nuestros compatriotas y perjudica, incluso a los intereses y libertades de los propios norteamericanos, impedidos de viajar a Cuba.
Así hemos vivido y vivimos todos estos años de política de cerco y hostilidad estadounidense permanente, sorteando obstáculos, creciéndonos ante las dificultades, levantándonos una y otra vez ante las adversidades, sintiendo a cada momento su dogal, pero alto el sentido de la dignidad, cohesionados y forjados en el enfrentamiento a los retos.
Como ha dicho nuestro presidente Miguel Díaz Canel Bermúdez, el bloqueo califica como genocidio y constituye una violación flagrante, masiva y sistemática de los derechos humanos de nuestro pueblo, pero no nos alejara, ni un milímetros, de nuestros programas de desarrollo”.
Doce administraciones yanquis y va camino de la número 13, han intentado destruir al pueblo de Cuba a través del desencanto y el desaliento basados en la insatisfacción y las dificultades económicas de todo tipo. No lo han logrado. Mientras continuaremos con nuestras propias vidas, entre carencias y contingencias, sí, pero crecidos, invulnerables, dignos, que eso no lo puede bloquear nadie.
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(Revista Mujeres )
A lo largo de la historia de la humanidad, prácticamente todas las civilizaciones han enaltecido a sus héroes y mártires inmortalizándolos en fastuosas y solemnes esculturas, estatuas y bustos de diferentes escalas y tamaños, diseñados, construidos o esculpidos por célebres personalidades de la Arquitectura y las Artes Plásticas. Incluso, muchos caudillos de la historia universal se han asegurado sus propias estatuas estando aún en vida. Y eso no ha sido por gusto.
Conocedores de lo que esto representa, siempre que los Estados Unidos invaden y ocupan un país lo primero que hacen sus tropas es derribar, destruir y humillar las imágenes de sus líderes históricos, como ocurrió en Irak con Sadam Husein y sus estatuas, o en Rusia con las de Vladimir Ilich Lenin, cuyos detractores han intentado hasta profanar su cuerpo conservado durante más de 60 años en un mausoleo al pie de las murallas del Kremlin, en la Plaza Roja de Moscú.
En el discurso pronunciado en La Habana durante su visita a Cuba en el año 2016, el entonces presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, exhortó al pueblo cubano a ¨olvidar la historia¨, lo que equivale a privarnos de nuestra raíces históricas y culturales, e ignorar la afrenta cometida por marines yanquis ebrios en el Parque Central de La Habana, en 1949, contra una estatua del Apóstol de la independencia de Cuba José Martí. Sería lo mismo que olvidar los recientes actos vandálicos perpetrados contra sus bustos en esa propia ciudad por asalariados del actual gobierno estadounidense.
El hecho de que hayan atentado contra esos símbolos nacionales muestra la medida exacta del importante papel que estos juegan en la conciencia política del pueblo cubano, que se distingue por su alto sentido de pertenencia y su arraigo a las tradiciones de lucha de nuestros predecesores.
En un sistema político como el de Cuba, actualmente inmersa en una épica ¨batalla de ideas¨ contra el imperialismo, esa ancestral práctica adquiere una significación relevante, si se tiene en cuenta que el conocimiento de la historia patria por parte de la ciudadanía, en particular por los jóvenes, es una garantía para la supervivencia y la continuidad del proceso revolucionario.
Cada territorio de este país ha forjado su propia historia con figuras que descollaron por su destacada trayectoria cívica, revolucionaria o intelectual. Esas prominentes personalidades constituyen paradigmas para las nuevas generaciones que, en el futuro, tomarán las riendas y conducirán el destino de esta hermosa obra que tanta sangre ha costado.
Por lo visto, nuestro terruño no es muy pródigo en eso de honrar a sus héroes con tales iconografías. Aparte de los tradicionales bustos de José Martí en las escuelas y algunas entidades estatales, el único que he visto en todo el territorio municipal es el del Comandante del Ejército Rebelde Doctor Faustino Pérez Hernández ubicado, merecidamente, en la fachada principal de la Empresa para la Conservación de la Ciénaga de Zapata.
Por eso, me llama poderosamente la atención el hecho de que en ningun lugar de la Ciénaga de Zapata exista, al menos, un busto de la figura insigne de la historia local: el Comandante del Ejército Libertador Eulogio Lobato González. Ni siquiera en la escuela que, orgullosamente, lleva su nombre.
Este distiguido cenaguero, nacido en la finca “San Lázaro” en el año 1845, puso a disposición de la Patria no solo sus bienes materiales, sino a toda su familia. En el año 1869 se incorporó a las huestes mambisas en la demarcación de Cienfuegos bajo las órdenes del coronel Jesús del Sol. Tuvo su bautismo de fuego el 9 de marzo de 1869 en un encuentro contra el Batallón español “Nápoles”.
En noviembre de 1869 –en el contexto de la Guerra Chiquita– se unió a las tropas del coronel Cecilio González. Durante sus actividades revolucionarias, fue capturado por los colonialistas españoles y deportado a la Isla de Ceuta (Marruecos), donde guardó prisión desde 1883 hasta 1891, año en que regresó a Cuba.
El primero de julio de 1895 se reincorporó a la manigua redentora e ingresó en el Regimiento de Infantería “Gómez”. Participó en treinta y tres acciones combativas, alcanzando el grado de Comandante del Ejército Libertador.
Después de la intromisión de los Estados Unidos en la última contienda independentista cubana (1895-1898), Eulogio Lobato fue nombrado Inspector de Costas y durante la pseudorepública fungió como Presidente de un Colegio Electoral en el poblado de Soplillar en las primeras elecciones políticas desarrolladas en Ciénaga de Zapata en el año 1920. Falleció, a la edad de 86 años, el 2 de julio de 1931 en la ciudad de Cienfuegos.
Evidentemente, esta profusa hoja de servicios prestados heroicamente a la causa de los más humildes es mérito más que suficiente para honrar de todas las maneras posibles al ¨Padre Fundador¨ de nuestra patria chica: la Ciénaga de Zapata.
Sería gratificante para todos los cenagueros tener un lugar donde se le pueda rendir el homenaje que merece nuestro ilustre patricio de las tres guerras de independencia contra España. Aunque sea un humilde busto que se convierta en un sitio de peregrinación, donde se le pueda depositar una flor el día de su nacimiento, de su fallecimiento o siempre que se desee. Solo eso se necesita. Nada más.
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(Juan Alberto González Machado, marzo de 2020).
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